Cómo rentar el primer departamento.

9 errores comunes que cometes al rentar tu primer departamento

bigbangtheorymudanzaSeguramente estás por rentar tu primer departamento o tal vez ya encontraste ese “lugar ideal” pero, ¿realmente es la mejor opción para mudarte? Tal vez no quieres arrepentirte de tu elección y por eso hay algunas cosas que tienes que saber.

Para ayudarte a encontrar el lugar perfecto, Dada Room, la plataforma líder para compartir departamento en Latinoamérica, enlistó nueve errores comunes que debes evitar cuando rentas por primera vez:

1. No dedicar suficiente tiempo a la búsqueda

Tener poco tiempo no debería ser una excusa para buscar distintos inmuebles. Quizá necesites visitar distintos departamentos, e incluso regresar a un mismo lugar, antes de encontrar la opción que se adapte mejor a tus necesidades y presupuesto.

Identifica las cosas que son importantes para ti. Piensa, por ejemplo, en el espacio de estacionamiento, el número de habitaciones o la ubicación.

2. No valorar diferentes opciones

¿Compartir o vivir solo? Cada uno tiene sus pros y contras…

Por un lado, tienes más libertad y espacio cuando vives solo. Por otro, disfrutas los beneficios de compartir responsabilidades con tus roomies. Haz una lista con las ventajas/desventajas de cada opción y elige la mejor para ti.

3. Destinar más de 30% de tu ingreso a la renta y no hacer un presupuesto

Idealmente, lo que destinas a pagar renta no debe superar 30% de tus ingresos mensuales. Además, es importante planear tus gastos para no quedarte sin dinero al final del mes.

Arma un presupuesto para cubrir tus gastos personales y hacer otros pagos del departamento como el depósito, la mudanza, los muebles y los servicios de luz, agua e internet, entre otros.

4. No revisar el contrato / Desconocer tus derechos y deberes

¡No cometas uno de los errores más comunes de los inquilinos primerizos! Resuelve todas tus dudas con el propietario y asegúrate que las cláusulas de condiciones y pagos sean claras.

Tu contrato debe tener, por lo menos: nombre del arrendador y el arrendatario, dirección del inmueble, precio de la renta, tiempo de contrato, condiciones para finalizar el contrato y las obligaciones del propietario.

5. No ampliar la búsqueda de zonas

Si quieres vivir en un lugar céntrico sin pagar una renta muy alta, necesitas ampliar tu búsqueda para encontrar una zona que ofrezca una buena relación entre precio y calidad de vida.

Quizá necesites caminar 5 minutos más o andar en bici, pero valdrá la pena si tienes más espacio o ahorras un poco.

6. No preguntar por las normas del edificio

¿Qué pasaría si llegas a vivir y descubres que no puedes hacer fiestas o que no aceptan mascotas? Preguntar las reglas del edificio desde el inicio evitará que pases un mal rato. Además, recuerda que éstas sirven para mejorar la convivencia con tus vecinos.

7. No ser lo suficientemente cuidadoso

Si parece demasiado bueno para ser real, probablemente no lo sea…

Platica con el dueño, conoce el lugar y busca más información en internet. Si algo no te cuadra, mejor déjalo. Ojo: nunca pagues algo sin tener un contrato.

8. No investigar la colonia/el entorno

Si te encanta la colonia pero es imposible salir por el tráfico o hay mucho ruido todos los días, tal vez no te guste después de un tiempo.

Visita la colonia en distintos horarios para conocer el ambiente y descubrir si existen actividades interesantes cerca del departamento. Servicios como supermercados, parques, escuelas y transporte público también son un plus para la zona.

9. No tener los papeles listos

¡Las mejores ofertas se van muy rápido! Es bueno tomar tiempo para elegir tu primer departamento, pero es mejor prepararte si encuentras el lugar perfecto.

Mejora tu experiencia y no dejes escapar el departamento de tus sueños. Es posible que el arrendador te pida requisitos como identificación oficial, aval, comprobante de domicilio y depósito, entre otros.

Fuente: www.dineroenimagen.com

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¿Cuándo conviene rentar?

plusvalia

No hay lugar como el hogar. Comprar una casa es el sueño de la mayoría de los mexicanos; sin embargo, es una inversión mayor, a largo plazo, que requiere una buena capacidad de planeación a futuro, mucha disciplina y un análisis profundo de tus finanzas personales y de tu situación emocional y laboral.

Algunos focos rojos que te indican que aún nos es momento para comprar son:

 Tus ahorros no alcanzan para el enganche de al menos 20%, los gastos de inicio (escrituración, apertura de crédito, avalúo), y un “colchón” para habilitación de espacios, adaptaciones y remodelaciones.

• No tienes capacidad de ahorro. Tus gastos fijos son muy altos (colegiaturas, seguros, rentas, impuestos), y comprometen tu presupuesto mensual.

• Tu nivel de endeudamiento es alto. Tienes deudas grandes a largo o mediano plazo (autos, muebles, electrónicos, viajes).

 Tu nivel de ingresos es bajo para la hipoteca que necesitas.  Evalúa si puedes pagarla. Planea cómo aumentar tus ingresos o cambia de prospecto de casa.

• Tienes poco control sobre tus finanzas. Tu presupuesto es un desastre y casi nunca terminas la quincena como estaba planeada (o simplemente no la planeas).

• Hay problemas en tu matrimonio. No tienes la cabeza fría ni las cuentas claras.

• Tú y tu pareja planean tener familia. Los gastos de maternidad son altos y los hijos muy demandantes en todos sentidos. Espera a que nazca y estabilices tu presupuesto para retomar el asunto de la casa.

• Tienes planes de retomar la escuela o ya cursas algún posgrado.

 La empresa donde trabajas pasa un momento de inestabilidad. Pueden reducir horas o beneficios, o recortar personal.

• Tienes planes de viajar y conocer el mundo.

Así las cosas, el mero hecho de dejar de rentar o de vivir con algún familiar no siempre es una razón válida. Para muchos rentar es como tirar el dinero a la basura, pero pasa lo mismo con los primeros años de una hipoteca. Todo se va en intereses. Así que ahora veamos la otra cara de la moneda.

Las ventajas de rentar

1.- Vives feliz sin pagar predial, y otros impuestos y gastos relacionados con una casa. Tienes que cuidar el lugar, pero los problemas graves como cambiar el calentador, la instalación eléctrica o la herrería, son asunto del dueño.

2.- Tienes acceso a una casa mejor de la que podrías comprar. Las rentas son más baratas que las mensualidades.

3.- Brinda acceso a una mejor ubicación. Hay más casas en renta que en venta.

4.- Te da movilidad. Si algo no te gusta, puedes irte al terminar tu contrato. Un vecino, la zona, o la colonia; el mismo “depa” puede tener vicios ocultos. Si vives con tu pareja y no funciona, hay libertad para moverse.

5.- Si bajan tus ingresos puedes rescindir y buscar un sitio más barato.

6.- Si cambias de trabajo y el rumbo no te conviene, puedes moverte. Vivir cerca del trabajo brinda ahorros significativos.

7.- Tu trabajo requiere cambios de residencia periódicos.

8.- Si no tienes para comprar una casa en efectivo ni para dar un buen enganche que te permita contratar una hipoteca pagable. Puedes ahorrar la diferencia entre tu renta y lo que pagarías de hipoteca para luego comprar.

Saca la mejor ventaja de rentar, la realidad es que ya llevas buen camino andado de lo que será una hipoteca. Ya estás acostumbrado a destinar una parte importante de tu ingreso para la casa.

Fuente: Metroscúbico