Aumenta la plusvalía de un inmueble con pequeños cambios.

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Ya sea que acabas de recibir utilidades de la empresa donde laboras o que tengas un ahorro, te decimos cómo aprovechar ese dinero para hacer algunos cambios que no solo le darán un segundo aire a tu casa, sino que también aumentarán su valor (plusvalía), sobre todo si tienes planeado venderla.
Únicamente cuida que, al momento de hacer tu presupuesto, no te gane la emoción de remodelar, ya que comprar materiales o muebles cuyo costo sobrepase el 10% del valor total de la vivienda, hará que la saques del mercado, pues su precio se elevaría demasiado y pocos estarían dispuestos a pagar por ella.

EN QUÉ INVERTIR PARA RENOVAR TU HOGAR Y SACAR EL MÁXIMO PROVECHO
Estos son los elementos en lo que te recomendamos invertir: cocina, baño, pintura y pisos.

1. Cocina

aseo-banoLa cocina es, sin duda, una de los puntos focales en toda propiedad. ¿Te ha pasado que abres solo los anuncios online cuya cocina luce moderna o que descartas hacer citas donde esta habitación se ve pequeña, avejentada o descuidada?

La cocina y el baño son los dos espacios interiores donde se puede agregar mayor valor durante la venta. Pero antes de planear cualquier remodelación es necesario que consideres dos aspectos: tu colonia y tu presupuesto.

Haz una pequeña investigación por internet para ver los anuncios de casas similares a la tuya en tu zona local y observa el estilo de las cocinas. ¿La mayoría tienen formica y recubrimiento de granito? De ser así, es conveniente que te mantengas en esa línea y no vayas a gastar en un recubrimiento de madera que podría verse muy elegante, pero implicar mayores gastos de mantenimiento.
Recuerda que estás haciendo una inversión para atraer a la mayoría de los buscadores de casas, no un gasto para poner tu sello en cada rincón.

Una renovación de cocina puede incluir lo básico: desde un cambio de pintura, retapizado de sillas y cambios de jaladeras o perillas de los gabinetes (algo que no te saldrá muy caro y que le dará una nueva vida a tus muebles); hasta reemplazar

 la encimera, la iluminación, la grifería o los electrodomésticos. Incluso puedes probar solo vendiendo ese viejo horno o la cafetera que ya no usas y que solo quita espacio, una vez que despejes el área verás que instantáneamente obtendrás una sensación de amplitud.

2. Baño

En el baño también son los detalles los que hacen toda la diferencia. Si deseas trabajar con lo que ya tienes, comienza con una limpieza profunda de los azulejos, sustituye los grifos, el toallero, el espejo y la iluminación, esos nuevos elementos harán maravillas.

Para esta habitación te sugerimos tratar de invertir un poco más y sustituir el mueble de baño por uno que te permita aprovechar el espacio y que cuente con varias repisas o estantes donde guardar todo tipo de accesorios y productos de aseo p

ersonal o medicinas. Eso lo valorará el nuevo dueño.

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3. Pintura y pisos

Pintar las paredes que lucen opacas o sucias es perfecto para darle una nueva vida al hogar sin gastar demasiado.
El consejo principal para aprovechar al máximo y ahorrar hasta 30% de pintura del producto es preparar los muros limpiándolos: resana superficies que lo requieran, revisa que no haya filtraciones de humedad y

aplica un sellador, lo que reduce la porosidad y, por lo tanto, la cantidad de pintura que deberás usar para obtener un buen acabado. Asimismo, trata de que las brochas y rodillos que uses sean nuevos o en buen estado para que, a la primera mano, quedes satisfecho.

Finalmente, los pisos te ayudarán a cambiar totalmente la apariencia de tu casa. Un piso cuarteado desmerece bastante cualquier habitación. Para elegir la mejor opción considera el material y estilo que te gusten más, pero también otros factores importantes, como el nivel de mantenimiento, su duración, su resistencia y los elementos medioambientales a los que estará expuesto (humedad, tierra, sol –en el caso de exteriores-, etcétera).

CONSEJOS PRÁCTICOS DE REMODELACIÓN PARA RENTAS

En caso de que no tengas intención de vender, sino solamente poner en renta tu propiedad, procura adquirir muebles de baño y de cocina resistentes, su principal característica debe de ser su resistencia al uso rudo, pues a veces los inquilinos no hacen uso correcto del mobiliario. Al remodelar, también evita colocar alfombras, muebles delicados y utiliza focos ahorradores, cualquier elemento que te permita reducir gastos es bienvenido.

Toma nota de estos tips para hacer una inversión eficaz, no desperdicies tiempo y dinero en dejar bonita tu casa sin recibir al final lo que merecerías por ella.

 

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La plusvalía del interiorismo.

Tips de interiorismo para elevar la plusvalía de un inmueble residencial o comercial

Diseñar el interior de un espacio arquitectónico –ya sea residencial, comercial o corporativo– nointeriorismo-plusvalia-bienes-raices-hogar-decoracion.jpg solo se reduce a cambiar el color del tapiz, adquirir nuevas sillas o colocar lámparas atractivas. Los objetivos del interiorismo van encaminados a mejorar la calidad de vida de un cliente, elevar la productividad en una oficina, y ante todo, conseguir un mejor retorno de inversión en el usufructo del espacio.

Para ello, involucrar en el plan de inversión inmobiliaria a un profesional interiorista puede garantizar resultados exitosos.

Objetivos de interiorismo según los expertos

“El interiorismo tiene mucho más implicaciones porque presenta una visión amplia, integral, que englobaría al diseño interior y la decoración”, señala Aurelio Vázquez, director de DIN Interiorismo.

Para Gerardo Boué, de Boué Arquitectos, el interiorismo es jugar con un espacio para que cumpla con lo que estás buscando en tu objetivo de negocio “de una manera funcional y estética”.

De acuerdo con el uso que se dará al inmueble es el tipo de profesional que se debe buscar, ya que “el área de vivienda se comporta de una manera diferente a la comercial o a la de corporativos”, explica José Lew, director de proyectos de AR-CO Arquitectura Contemporánea.

Plusvalía según el tipo de inmueble

Considerar el valor que puede imprimir un proyecto de interiorismo dependerá de los objetivos del inversionista en cada espacio arquitectónico, así como de los fines de uso al que se destinará el inmueble y el perfil del usuario en el que se está pensando para ocuparlo.

a) Para mejorar una propiedad privada

En el segmento residencial, el interiorismo es principalmente una cuestión de gusto personal, de placer, porque una casa bien diseñada y pensada siempre tendrá un valor comercial mayor, quien la compre deberá experimentar una mejora en su calidad de vida y una gran sensación de confort, argumenta Aurelio Vázquez.

“El valor se eleva si es un producto bien diseñado, pero no porque tenga muebles bonitos, a menos que lo haya diseñado alguien de renombre –puntualiza Gerardo Boué-. Así, se pagará casi en subasta, pero esto es algo exótico y aislado”.

b) Para vender un inmueble

Pero cuando se habla de comercializar departamentos, donde lo importante para el desarrollador es el retorno rápido de la inversión, el arquitecto Boué –que también se especializa en restaurar edificios antiguos para convertirlos en complejos habitacionales de pequeños estudios, opina que no conviene invertir en interiorismo amueblando, porque “nadie te lo va a pagar; todos querrán los muebles regalados”. O bien, querrán contratar a su propio interiorista.

Desde otra perspectiva, los arquitectos José Lew y Aurelio Vázquez coinciden en que hoy, ante un mercado mexicano cada vez más maduro y sensible frente al peso que ha cobrado el diseño de interiores, la industria de vivienda podría aventurarse más a invertir en interiorismo.

Actualmente, los desarrolladores invierten en los servicios de diseño para las áreas comunes de un edificio, pero no lo hacen para el interior de las viviendas, salvo en pocos casos “en departamentos que quieran diferenciarse en el mercado, es decir, que los constructores concienticen que gastar un poco en un buen diseño les puede redituar más”, anota el especialista de AR-CO.

Para Aurelio Vázquez, no se trata de amueblar espacios, sino de incluir en el proyecto arquitectónico –que no tendría porqué tener un impacto significativo en los costos globales– un estudio de diseño interior que ayudará a mejorar la distribución y la funcionalidad.

“Yo siempre he dicho que la arquitectura tendría que diseñarse de adentro para afuera. A veces encontramos productos arquitectónicos maravillosos que son un desastre para vivir, porque la distribución del interior queda en manos del último dibujante de la oficina. ¿Por qué no darle a las gente que lo va a habitar diversas ideas de distribución pensando en el movimiento que tendrá?”, reflexiona Vázquez.

Según el interiorista, en los departamentos muestra se deberían colocar renders en el punto de vista, en cada espacio, que le dieran una idea a los “no profesionales” de cómo puede quedar su casa.

“La gente común no alcanza a dimensionar si un lugar es grande o chico cuando está vacío. En cambio, si ve un render con una mesa redonda, otro con una mesa cuadrada o uno con una sala, se dará una idea de cómo podría acomodar sus cosas, o de qué tiene que comprar. Esto, también ayudaría a los desarrolladores a vender”, señala Vázquez.

c) Para rentar un inmueble

En el caso del mercado en renta, puede ser más atractivo amueblar e invertir en interiores –cuyo proyecto puede salir aproximadamente de 100,000 a 120,000 pesos–, dice Gerardo Boué, “aunque si quieres amortizar eso con rentas, por lo menos tienen que ser dos o tres años de contrato”.

Fuente: http://www.metroscubicos.com