Arquitectura sustentable.

6103310049_e2289a0d6b_zCon los desastres naturales que se están sucediendo en los últimos años, el ser humano se ha planteado por fin, si éstos son consecuencia del maltrato que nuestro medio ambiente viene sufriendo a lo largo de la historia debido a nuestras grandes ocurrencias, que puede que hayan hecho nuestra vida más fácil, pero no la de nuestro planeta.

Por lo visto, todavía estamos a tiempo de arreglarlo, o al menos, no empeorar la situación de nuestro hábitat, y muchos científicos y arquitectos han unido sus conocimientos para empezar creando viviendas ecológicas y construcciones sostenibles para el medio ambiente.

Una construcción energéticamente eficiente y en armonía con el medio ambiente es el desafío de la nueva arquitectura. Mientras en Europa cada vez más construcciones aprovechan la energía solar, en América Latina, donde la irradiación del sol es mucho mayor, aún hay mucho por hacer. Edificios que se autoabastecen de energía o que incluso pueden vender el excedente de lo que producen, no son una ilusión. Basándose en medidas como un buen aislamiento térmico, uso eficiente de la energía y ventilación controlada con recuperación de calor se puede generar un gran cambio y tener una vida más saludable e incluso más económica.

Uno de los pioneros de esta tendencia es el austríaco Georg Reinberg. Con su “arquitectura solar” promueve conceptos de sustentabilidad y respeto por el entorno y por el ser humano. Comenzó a desarrollar estas ideas al titularse de arquitecto, a fines de los años 70. “Desde que se inicia la segunda crisis del petróleo a nivel mundial y que al interior del país se opta por el rechazo al uso de la energía atómica, las fuentes de energía alternativa cobraron más y más importancia para el público y yo mismo me fui apasionando cada vez más con este tema”, comenta.

En Santiago de Chile, Reinberg –cuyos proyectos han recibido numerosos premios- compartió estos conceptos con arquitectos y constructores en un seminario organizado por la Cámara Chileno-Alemana de Comercio. “Su obra nos entrega nuevas herramientas y técnicas a aplicar y adaptar en Chile, país que cuenta con una sobresaliente irradiación solar“, indica la arquitecta alemana Maria Blender, radicada en Chile desde hace 14 años.

Construir un futuro mejor

Junto con su mujer, la arquitecta mexicana Marta Enríquez, Reinberg ha dado forma a numerosos proyectos. “Lo importante es que el edificio no desperdicie energía y cuando se logra reducir la demanda, es más fácil cubrirla con fuentes alternativas y renovables”, explica Reinberg.

Los beneficios son múltiples: “Las paredes son menos frías en invierno y en verano menos calientes, el aire al interior de la habitación es siempre saludable”, destaca el arquitecto. Además, los gastos por consumo de energía son más bajos o varían menos de acuerdo a las fluctuaciones del mercado. Incluso, “en una casa autosuficiente, se puede ser completamente independiente de los mercados convencionales”, indica.

Reinberg es un convencido de que este tipo de construcción no sólo mejora la calidad de vida de sus habitantes, sino que también disminuye la contaminación y los costos ambientales y de salud. A la larga, resulta “mucho más económica que la forma convencional de construcción y además es una contribución importante para el futuro de nuestros hijos”.

¿Imaginas producir y utilizar la energía en tu propia casa? ¿O simplemente abastecerte en tu hogar sin necesidad de ir al supermercado? Estos y muchos otros, son algunos de los proyectos que se están poniendo en marcha para la construcción de nuevos rascacielos sostenibles en ciudades como Dubai o Nueva York, aunque no se descarta que en un futuro, todavía lejano, pueda llegar a los pequeños hogares.

Aunque de momento existen muchos proyectos, y pocos de ellos con inversores interesados, bien por el gran desembolso de dinero, o por imposibilidad de ser construido a día de hoy, sí encontramos algunos ejemplos de lo que podría ser una vivienda ecológica en su totalidad en el futuro.

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El rascacielos The Strata, situado en Londres y terminado en 2008, es capaz de producir un 8% de la energía diaria que consume, esto es gracias a un mecanismo de turbinas eólicas, que produce energía a través del viento que genera. The Strata fue pionero en instalar este mecanismo, aunque otros rascacielos ya lo habían sido con otros mecanismos ecológicos, como el Bahrain World Trade Center, terminado en 2007, que es capaz de recuperar un 10% de la energía que consume gracias a dos molinos de 29 metros de diámetro situados entre las pasarelas que unen las dos torres de las cuales está compuesto. Cuidar el planeta está en nuestra mano.

Fuente: by Blog Post Promoter

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